Nelson Hamzi


 

Héctor Mata Rodulfo

Sin familia no hubiese sido quien soy

Conversar con la gente que uno aprecia es además de un placer toda una bendición, y ese es el caso de Héctor Luis Mata Rodulfo, quien desde el 8 de enero de 2003 preside el Consejo Legislativo Regional del Estado Nueva Esparta. Nació en Porlamar, el 21 de octubre de 1952, y muy orgullosamente expresa, "en el Barrio Brasil, en la calle Fajardo".

Su padre Héctor Mata Estaba, quien dedicó toda su vida al comercio, una vez que todos sus hijos lograron culminar su carrera profesional, se retiró y vive de sus rentas, su madre Olga Rodulfo de Mata, ex maestra, del Grupo Escolar Estado Zulia, y quien educó a muchas personas que hoy hacen vida activa en el estado Nueva Esparta.

Héctor es el tercero de cinco hijos: Rafael por parte paterna, Nancy Josefina, Lic. en Bibliotecología, con Post Grado en Londres, jubilada, César Alberto, Médico Veterinario(+), y Edgar Andrés, Lic. en Administración.

Maestros influyentes

Estudió la primaria en el Grupo Escolar Estado Zulia, en la época cuando estaba el maestro Gregorio "Goyo" Romero, la maestra Carmen Urbáez, Carmen Sánchez, esa generación de educadores que formó a un gran número de margariteños que han hecho historia en cuanto a la profesión en Nueva Esparta.

Realmente mis maestros, mi familia, entre otros influyeron mucho en mí para ser el hombre que soy, a los 12 años ya yo era una persona responsable, y aunque en el Grupo Zulia, mi mamá fue maestra, yo nunca tuve privilegios algunos, y mucho menos preferencias, los castigos eran igual para todos, jamás dejaron de castigarme.

Además asegura que para llegar a eso hay que tener deseo de superación, por que cuando un ser sencillamente se dedica a pasar por la vida, por pasar, no ha vivido, siempre debemos trazarnos metas, cumplirlas y alcanzarlas, y nuestra familia debe hacer lo mismo también.

Recuerdo con mucho cariño a mi última maestra en el Grupo Zulia, Beatriz Alfonso, quien cuando me castigaba, me dejaba en el salón cuando los demás iban a deporte.

Con el rostro sonrojado, nos relata que un día se le ocurrió personificar al zorro, y lo hizo muy bien, sólo que en su cintura portaba un cuchillo, y al saltar de un tanque, accidentalmente se hizo una herida en la barriga, que le costo además del dolor y susto, una muy buena paliza.

De mi vida en el liceo Nueva Esparta, realmente quisiera volver a vivirla, yo mantengo la tesis de que la vida de estudiante en un liceo es mejor que la universitaria, y las amistades de ese tiempo aún las conservo, como por ejemplo, Cruz Rivas, Lucho Velásquez, Carlos Reyes, Carlos García, todos profesionales que nos encontramos y nos respetamos aunque cada quien tenga una posición diferente, por que hay respeto y amistad que está por encima de todo.

Ingeniero Civil, egresado de la Universidad Central de Venezuela, trabajó durante un año en Nueva Tacagua, en el proyecto inicial.

En 1977 de vuelta a la Isla de Margarita durante 8 años trabajó en las empresas de Mario D´Ambrosio; luego se dedicó a registrar varias empresas entre las cuales menciona a Comaroca, Hedica, Construcciones MR, Ingeniería Mata Rodulfo, Concretera El Rincón, y desarrolló su profesión en beneficio propio, hasta 1998 cuando resultó electo diputado a la Asamblea Legislativa por Acción Democrática y traspasó las empresas a sus hijos, quienes ya eran responsables, y afines con la carrera de ingeniería.

Soy asesor de muchas empresas, y en cualquier problema macro han requerido de mi opinión, aunque deseo regresar pronto a mi profesión, por que la política no es mi vida.

La familia

El 17 de diciembre de 1977 contrae matrimonio con Herminda Rojas, tachirense, con quien tiene tres hijos, Héctor Luis, Leonardo Manuel, e Indira del Valle, los dos primeros futuros ingenieros civiles y la última estudiante de arquitectura.

Los nombres de sus hijos tienen su significado, el primero, elemental como su padre, el segundo, por su profunda admiración hacia el líder de Acción Democrática, Leonardo Ruíz Pineda, y la tercera por el ser excepcional en la política, Indira Ghandi.

Sin familia no hubiese sido quien soy, mi familia es mi familia, y es lo primero e inclusive cuando se hace alguna celebración, un bautizo, matrimonio, cumpleaños, se nos complica la vida por que con sólo asistir la familia no podemos invitar a los amigos. Nuestra familia es unida toda, por parte de papá y de mamá.

Cuenta que en una ocasión se dedicó a quitar las mariquitas (mediecito) de las tarjetas de bautizo que su mamá guardaba, con eso compró chucherías y montó un puesto en el frente de su casa. La sorpresa fue familiar, nadie le dijo nada, y si de negocios se trata no hay nada de que hablar.

Durante mi adolescencia ingresé a la Legión de María, y luego cuando me fui a Caracas, a estudiar continúe con el compromiso cristiano y nos metíamos en la Quebrada de Catuche, fundando presidiums, y eso para mí fue importante por que me dio mucha fe y me enseñó que lo que tengo no es mío, a no ser egoísta. Siempre he pensado que todos somos hermanos y que deberíamos vivir en paz y tranquilidad, que todos tengamos las mismas oportunidades.

Se considera un ser humano desprendido, enfáticamente se autodefine como muy correcto y muestra de esto es cuando nos revela la situación que vivió con la enfermedad de su hermano César Alberto, a quien ofreció su médula ósea para salvarlo, por que primero estaba él como hermano, que esposa e hijos.

Soy número uno bailando, me gusta bailar de todo, tango, guaracha, merengue, salsa. También me gusta escuchar música, y depende del momento, en las mañanas escucha las interpretaciones de Simón Díaz, especialmente Caballo Viejo, no creo que me identifico con esa canción. Le gusta leer en sus ratos libres.

Le gustan los animales, y aunque usted no lo crea ha tenido vacas, venaditos, cotorras, y siete perritos en su casa de Jorge Coll, le gusta sembrar ajíes, tomate, pimentón, nos confiesa que de no haber sido ingeniero su profesión sería veterinario o agrónomo.

Belkis Marcanos

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