Gabriela Millán


Orquesta Infantil de La Asunción

Un semillero sembrado en un pentagrama de éxitos

Estar sentada ante un auditorium colmado de niños y adolescentes, todos con sus instrumentos musicales en las manos, no es fácil y menos aún cuando no te lo esperas. Confieso que me agarró por sorpresa, no supe que hacer pues su director me cedió amablemente su puesto. Quería saber un poco más acerca de lo que hacen y quienes son los integrantes de la Orquesta Sinfónica Infantil de La Asunción.

Alrededor de 40 pares de ojos llenos de luz, caras sonrientes se fijaron en mi, pero eran ellos el centro de mi atención, así es que yo debía estar del lado de allá. Hice unas cuantas preguntas y algunos de ellos me respondieron con espontaneidad.

Era día sábado en la mañana en La Asunción en una vieja casona justo frente a la Plaza Bolívar. Ellos ensayan todos los días por instrumento en forma individual y luego realizan un ensayo general. Su director, el profesor, José Vásquez un hombre joven nacido en Margarita, está atento a lo que sus pupilos dicen sobre sus sentimientos y expectativas hacia el mundo de la música y concretamente acerca de su experiencia en la Orquesta.

Fátima Velásquez, ejecutante de flauta es la primera en responder "me gusta estar aquí, esto forma parte de nuestra vida, sin la orquesta no soy la misma. Todos nos llevamos muy bien" Algunos niños manifiestan su deseo de ser profesionales en el mundo de la música, se ven en el futuro ejecutando obras de grandes músicos e inclusive escribiendo sus propias partituras. Otros lo hacen por hobbie pero la mayoría quiere complementar sus estudios escolares con la música y más adelante ser docentes.

Le insinuamos al director que siga con su ensayo pues queremos ver a los jóvenes en plena acción. Cada quien toma su instrumento y se prepara para la ejecución. Afinan sus instrumentos y continúan su ensayo. Como es de esperarse algunos desafinan. El director insiste con ellos y luego todo sale a pedir de boca. Es paciente pero sabe imponer su autoridad, pero sobretodo sus conocimientos. Interpretan Moliendo Café y el Himno a la Alegría porque tendrán presentación la semana próxima.

Ante sí tiene a la generación de relevo. Sus integrantes cumplen edades que van desde los 9 hasta los 17 años. No es fácil dirigir a un grupo con edades tan diferentes, hay que cubrir esas dificultades. algunas piezas musicales hay que simplificarlas para que los más pequeños puedan ejecutarlas.

Más tarde hace su entrada Frank Di Polo, miembro fundador del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, violinista principal de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y presidente de la Sociedad Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela. Viene acompañado por Florentino Mendoza y Valdemar Rodríguez, integrantes también de la directiva y anuncian la compra de nuevos instrumentos musicales. Se llevan una buena impresión de toda la orquesta, "mejor de lo que esperaban". Consideran a los muchachos muy coherentes y atinados y afirman que las "trompetas son fabulosas". Ellos suelen venir una vez al mes a "pasar revista".

Un poco de historia Así como los integrantes de la Orquesta son niños y jóvenes, así lo es la propia orquesta pues apenas cuenta con 3 años de edad. Se fundó en la capital asuntina el 13 de agosto de 2000 y es fruto del sistema de orquestas juveniles e infantiles de Venezuela, producto de los esfuerzos de niños, padres, representantes y amigos del quehacer musical de esa ciudad.

Es una institución abierta a toda la sociedad, sin discriminación, con alto concepto de excelencia musical para contribuir al desarrollo integral del ser humano. Está vinculada con la comunidad a través del intercambio, la cooperación y cultivo de valores trascendentales, que inciden en la transformación del niño, el joven y el entorno familiar.

Desde su creación la orquesta ha realizado conciertos didácticos y recreativos en escuelas, centros culturales, teniendo una destacada participación en seminarios y macro-conciertos efectuados en el Estado.

¿Quién es José Vásquez? Es un joven margariteño identificado con el movimiento musical que se ha ido formando como hijo incansable del sistema nacional de orquestas sinfónicas de Venezuela.

Tiene experiencia en la ejecución del trombón, es tallerista, arreglista, profesor de lenguaje musical, estudiante del Conservatorio Simón Bolívar de Caracas. Asume el reto de la creación del Núcleo de La Asunción, una de las pocas capitales del Estado que no contaba con la presencia de una orquesta sinfónica infantil.

Fiel creyente del trabajo, paciente, constante y creador, dirige con acierto esa institución, semillero de nuevos valores, dignos representantes de un movimiento que con el transcurrir de los años, alcanzará y multiplicará el talento artístico y musical del país.

Aracelis Barreto

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