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e elige la explanada frente a la Basílica Menor, como escenario del evento, un espacio abierto, al cual acude mucha gente durante los primeros 15 días de septiembre. Unos observadores cautivos y compradores, clientes que han sido movidos por la fe, por esa entrega para con nuestra Patrona, y por la promoción que se le hace al evento a través de los diferentes medios de comunicación. Afiche, cuñas de radio y la invitación boca a boca a los participantes, posibles expositores para el lugar. Para que muestren sus creaciones.

El Dr. Orángel Cardona, y miembros de toda la familia Cardona, conjuntamente con los integrantes de la Fundación Nuestra Señora del Valle, Directivos y demás vecinos, coterráneos del Valle, nuestra familia se suma a la organización y motivación. Contando además con el patrocinio del sector público. La Alcaldía del municipio García y otras instituciones, así como el sector privado, varios amigos, dueños y gerentes de empresas que impulsan esa noble tarea. Brindan su mano amiga a ese esfuerzo comunitario.

Se busca que damas valerosos, manos creativas. Familias emprendedoras, que durante años han venido realizando tan sabrosos dulces, puedan mostrarlos a una gran cantidad de público, que los medios de comunicación nos ayuden a divulgar esa noble actividad. Que los nativos de Margarita y Coche, y muchos turistas que durante la quincena de septiembre visitan la Basílica en el Valle del Espíritu Santo, puedan llevarse el dulce sabor del jobo, icaco, tamarindo pomalaca, pan de año, de las distintas frutas, convertidos en conserva, en dulces riquísimos. Así como un arroz con coco, conserva de mango. Variados sabores, diversas frutas que son transformadas, con el ingenio, con esa creatividad que ha caracterizado toda la vida a la elaboración de dulces valleros.

La idea de conservar esa actividad que, a pesar del tiempo y de la realidad económica que vive el país, se mantiene anualmente; nació como un recordatorio, un homenaje a mamá, Doña Graciela Josefina Marcano de Cardona, ya fallecida, quien en nuestros días infantiles y juveniles fue muy famosa con la elaboración de cuanta fruta llegaba a sus manos. Mamá, con azúcar, papelón, clavo de especies, canela y creatividad se hizo muy famosa, especialmente con los dulces de jobo y tamarindo. Un homenaje a la creatividad de la mujer de El Valle, a esas damas de siempre. Pues, bien Orángel, nuestro hermano tomó esa idea y la ha mantenido en el tiempo, con mucho trabajo y esfuerzo.

Hoy, la feria del dulce ha cumplido sus 13 años, muchas han sido las personas que se han estimulado, a las cuales se les ha reconocido su trabajo, a través del Programa Social “Un Día Para Tu Comunidad”, y la “Fundación Nuestra Señora del Valle”, instituciones creadas por nosotros. Hemos luchado para que esa tradición de los dulces valleros se mantenga. Haremos todo lo que podamos para que cada año participen más personas, para que esa tradición no muera, para preservar la herencia que con mucho orgullo y esfuerzo han desarrollado muchas mujeres valleras.

La feria del dulce debe mantenerse. Vamos a seguir trabajando para que no desaparezca. Vamos a seguir buscando los insumos, los recursos para que ese “postre”, de la fruta de su preferencia pueda seguir estando presente en su mesa, en el marco de las festividades en honor a nuestra Protectora y guía, La Virgen del Valle, y por qué no diariamente. Vamos a continuar premiando esa creatividad que puede convertirse en una actividad permanente, en un pasatiempo, y trabajo, en un sustento para muchos hogares. Es el reconocimiento al talento de la mujer margariteña. Es el esfuerzo de una comunidad que perdura en el tiempo, como parte de nuestras costumbres.

La feria del dulce se complementa con decoración, con música margariteña, con participación de danzas, grupos margariteños, con mucha cultura. Explicación y divulgación, con mucha organización. Con un poco de más colaboración puede convertirse en ese atractivo gastronómico, en ese atractivo cultural que demuestra la capacidad, el ingenio de nuestra gente. Un trabajo artesanal cargado de sueños. Esperamos seguir contando con el apoyo de muchos amigos, y que nuestra gente, nuestros vecinos no se dejen quitar ese emprendimiento, ese sentimiento autóctono, esa labor. Sigan defendiendo y conservando lo nuestro.