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a Basílica Menor Nuestra Señora del Valle, tiene nuevo rector, desde el pasado 22 de octubre del 2017. Se trata de un párroco joven, margariteño, nacido en Juan Griego, hijo de María José Marcano de González, fallecida, y Manuel María González. Es el menor de tres hermanos. Me refiero al padre, Enmanuel González, quien antes de llegar a la capital del Municipio García, estuvo encargado de la Parroquia San Rafael y San Francisco, en Macanao, siendo Diácono; ya ordenado, fue a la parroquia San Pedro, en la Isla de Coche. Luego pasaría a Los Cocos, Parroquia Santísima Trinidad, y ahora, está a los pies de la Virgen Madre, bajo la advocación de Nuestra Señora del Valle, en El Valle del Espíritu Santo. “He estado en los lugares, donde Dios quiere que esté”, afirma.

“Vine a El Valle, sin buscarlo, en la obediencia que prometí al juramentarme como sacerdote. Aunque en el nombramiento dice que es por 6 años, uno nunca sabe”, dijo con esa humildad y sencillez que le caracteriza. Preparado, trabajador, preciso, pero muy consciente del alto compromiso que significa ser “guardián de La Virgen del Valle”, estar al frente de tan importante parroquia.

Los días pasan, y el Padre Enmanuel, paulatinamente va tomando el “pulso”, se va adaptando a sus nuevas actividades, y responsabilidades; organizándose, cumpliendo una agenda apretada de cosas por hacer. Ha comenzado a darle su “sello”, a lo que significa un cambio de sacerdote, de persona, de estilo, porque como él mismo lo señala el amor a María, el cariño por la Virgen, cada uno lo manifiesta a su manera. “Para amar a la Virgen no hay que caer en exceso”, dijo.

Estudios

Sus estudios de primaria los realizó en El Colegio María Auxiliadora, de San Juan Bautista. La secundaria, hasta tercer año, también en María Auxiliadora, cuarto y quinto año, en el Seminario San Juan Pablo Apóstol, en Maturín, estado Monagas. También estudió Filosofía I y II, en Maturín. Concluyendo sus estudios de Filosofía y Teología, en el seminario Juan Pablo II, de Barquisimeto.

Su vocación religiosa, esa inclinación sacerdotal, ese amor por Dios, por La Virgen, realmente nace del hogar, de la formación cristiana recibida de sus padres. Acompañaba a su papá que era el sacristán de la iglesia, su niñez, sus juguetes los llevaba a la iglesia. “Aprendí a escuchar la voz de Dios, el llamado del Señor desde que era muy niño. Realmente me acerqué a Dios desde muy niño”. También le agradezco al Padre Avelino Peña, sus orientaciones, sus consejos para yo poder llegar a este encuentro con Dios, contar con esa fe, ese amor sembrado en mí”, agregó.

Fue ordenado sacerdote el 5 de septiembre de 2009, en la iglesia de Los Millanes, aquí en el estado Nueva Esparta. ”Creo que de no haber sido sacerdote me hubiese inclinado por las carreras humanistas, hubiese estudiado psicología”, acota.

Otras responsabilidades

El padre Enmanuel González, durante el período 2014-2017, se desempeñó como vice-rector del seminario de Cumaná; en la actualidad asiste a Cumaná, al seminario como profesor en casos muy puntuales. Además de ejercer la rectoría de la Basílica Menor Nuestra Señora del Valle, está al frente del Secretariado de la Pastoral Familiar. Tiene que ver con la preparación de los novios para el matrimonio. Dicta las charlas, prepara los encuentros, coordina todas las orientaciones que deben recibir las futuras parejas. También está a cargo del Secretariado de Misiones. Al respecto afirma: “he asumido muchas cosas con paciencia, dándole a cada una su importancia, y se las agradezco al Señor”.

Llamado a los jóvenes

Ser un sacerdote joven, bien preparado, le permite afirmar: “cada generación tiene sus características, sus diferencias. Para esta generación a la cual han llamado la generación de la tecnología, el mensaje es a buscar la fe, a no perderla, a soñar con esa esperanza, a poner esa energía, esa fuerza, al servicio de Dios, buscar ese sentido de la excelencia, luchar con esa pasión, con mucha fe, fe transformadora”, apuntó.

Unidad sacerdotal

“Como toda familia, tenemos nuestras inquietudes, trabajamos por la unidad con todos nuestros hermanos en el Ministerio. Unidad en la fe. La unión de ideas, esfuerzos, la unidad de la familia, como iglesia”, señala, el presbítero González.

Vida en el sacerdocio

“A pesar de las múltiples ocupaciones, de las responsabilidades asumidas. Hay que tener un tiempo para la oración, un espacio para el encuentro con Dios, para escucharlo, para reflexionar. La vida del sacerdote, es una vida sacrificada, hay que renunciar a muchas cosas, pero también te da satisfacciones cuando consuelas, predicas, das testimonios de solidaridad, ayudas al prójimo. Les permites con la oración a las personas lograr una muerte serena, tranquila, cuando unes a las personas en el matrimonio. Consuelas a los enfermos, orientas a los jóvenes, a la familia, trabajas por la comunidad. Cuando predicas el evangelio, cuando sientes la cercanía con la Madre, hablas con la Virgen, cuando la tienes presente como modelo de vida, en la oración, en las obras buenas, cuando sientes la presencia de Dios. Esa vida es gratificante, al contrario de lo que muchos pueden pensar, llevar esta cruz, tener presente el rosario, la oración, es algo grandioso”, agrega un sacerdote comprometido.

La Virgen Del Valle

“Ella, La Virgen, María. Ha estado presente siempre, y ahora seguirá más presente. Recién tomando posesión como rector de esta Basílica, falleció mi Madre, y yo dije en mis adentros, en silencio, en mis oraciones: “perdí a una madre buena, generosa. Perdí a mi Madre, pero tengo la resignación de que me queda otra, gané otra Madre, sigo estando al lado de la Virgen del Valle. La Virgen ha sido muy importante en toda mi vida de fe. El Papa Francisco lo ha dicho: La iglesia crece por sus testimonios, la fe te permite tener fidelidad, esos testimonios de admiración”, agrega.

Tiempo de reconciliación

El Padre Enmanuel, argumenta lo siguiente: “estamos muy divididos, las divisiones dejan heridas, hay que trabajar para sanar esas heridas, para evitar la descomposición social. El don de la reconciliación se hace necesario en todos los campos. La Iglesia, nosotros los sacerdotes tenemos un papel importante que jugar, así como toda la sociedad”, acota.

La conversación está llegando a su final. El Padre Enmanuel, habló muy claro, fue una entrevista muy especial, en paz, a pocos metros de la Basílica; ya lo habíamos conocido durante su formación, en reuniones, en varias actividades en las cuales colaboramos con la iglesia. Pero este encuentro, estas preguntas formuladas, las sentí, viví, cual confesión; fueron muy enriquecedoras, conocer ese lado humano, de un joven que llega a nuestra comunidad, que hace historia, y que se convierte en un gran protagonista en el destino de El Valle del Espíritu Santo, y todo lo que representa estar al lado del tesoro más precioso de los neoespartanos, ser el Padre de la Iglesia del Valle. Fue una entrevista que me dejó muy complacido, y espero a ustedes también.