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018 ha comenzado intenso, con muchas expectativas, tal como lo imaginábamos. El 2017 fue muy conflictivo en el país. Gobierno y sectores de la oposición enfrentados; todo eso nos llevó al camino directo, a afirmar de que en este primer trimestre las cosas no iban a resultar fáciles, de hecho cada día nos enredamos más, es más complejo todo. Los últimos acontecimientos: la situación económica, social, falta de alimentos, medicinas, altos costos, inseguridad, el panorama político que atravesamos, no es nada halagador. Un año sin lugar a dudas de muchos “runrunes”, noticias, comentarios. Un año de “Decisiones”.

Ante toda esta compleja realidad, este humilde espacio: Margarita en tus Manos “La Revista de Margarita” continúa; nuestro llamado siempre va a hacer a la sinceridad, respeto, amor, y entrega al país. No con palabras bonitas, con frases y posturas celebres; sino con hechos, con aportes, ideas y soluciones. Con un DIÁLOGO VERDADERO. Evitar que el “agua del vaso se derrame”, si el agua se cae, si llegamos a darle el “golpe a ese recipiente”, no va hacer nada fácil recoger el líquido: sangre, dolor, sufrimiento, pérdidas humanas y materiales. Es un alerta, un llamado a la sinceridad a los factores de poder y decisión. Estamos a tiempo de evitarlo.

Venezuela es un país de grandes recursos, una tierra privilegiada, donde cabemos todos, con aciertos y desaciertos, con múltiples colores. Todos podemos coexistir dentro del mayor ambiente de respeto, con ética, valores. La sociedad toda al final de cuentas lo que quiere es vivir dignamente, trabajar, y tener bienestar. Que el Estado como el gran padre dé el ejemplo, fije las condiciones, que nosotros los ciudadanos aportemos, facilitemos los procesos, impulsemos los cambios, junto a quienes tienen el poder. Que las instituciones marchen, que la Independencia de poderes, organismos e instituciones exista. La colaboración, sincronización entre todos ellos, junto al ciudadano, es vital.

Pero con todo esto, la verdadera y auténtica fe del margariteño en la "Madre de Dios" y el amor por su culto, no se ha podido desarraigar totalmente del alma de las actuales generaciones de conuqueros y de playeros isleños, que cada día la adoran y aman de corazón, aunque de manera muy diferente a como antes se hacía. Para demostrar lo dicho, sólo bastaría con mencionar uno de los curiosos casos acontecidos en estos últimos años, cuando un fervoroso y respetable devoto de la Virgen, haciendo gala de su acendrada fe, se encargaba de colocar en una humilde casita pueblerina, uno de los afiches elaborados para promocionar las festividades religiosas; frente a la mirada absorta de varios menorcitos que observaban el hecho, irrumpió una jovencita muy emperifollada y pizpireta, quien olvidando un poco lo que de ella se pudiera pensar y deslastrada totalmente de complejos mundanos, con un ademán gracioso por demás, empezó a gritar muy entusiasmada: "corran, corran rápido; vengan, vengan ligero; vengan para que vean a La Pendejita” -quedándose extasiada observándola ella también corno impulsada por una fuerza superior---, mientras que los demás, a coro, respondían: "Sí, sí, La Pendejita; La Pendejita, cómo si está este año más bonita, más linda, más preciosa que nunca".

"Poseemos otra herramienta única, el diálogo, el cual nos permite discutir, analizar, ver propuestas, estudiarlas, quitar, poner, agregar nuevas ideas, hacer, aportes. Entonces hagamos uso de esos recursos, de todos los elementos, de todos los medios, para superar este y cualquier otro momento, en honor a nuestros héroes, a los caídos y por los que vendrán. Garanticémosle una patria hermosa, digna. Donde el respeto, estudio, esfuerzo, trabajo y la cooperación nos permitan vivir en PAZ y sentirnos cada día más orgullosos de ser Venezolanos.

A pesar de todo, aquí estamos. Con aciertos y defectos, deseosos de seguir aportando en beneficio de nuestros pueblos. Venezuela es mi tierra, un gran país, y la llevamos en lo más profundo de nuestro ser.

Un gran abrazo,
¡Somos la misma gente!
Lcdo. Rómulo Cardona
Editor-Director general