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ay quienes sostienen con sobrada razón: “Margarita es otro país”, para hacer alusión, de que a “pesar de los pesares”, nuestra Isla sigue siendo una gran alternativa para vivir, trabajar, descansar, hacer turismo, pasarla bien. Las bondades naturales y culturales con que contamos así lo reafirman. Hay problemas como en todas partes, es verdad. Pero más son los atributos, las cosas buenas que las negativas, y eso hace la gran diferencia con respecto al resto del país.

Se caracterizan por tener ojos muy grandes con una brillante capa reflectora (tapetum lucidum), así como una gran boca. Las catalanas pertenecen a las Catalufas (familia priacanthidae), es una familia de peces marinos incluida en el orden de Perciformes.

Aquí en este suelo el Dios Creador, la naturaleza se detuvo para regalarnos una gran cantidad de bellas playas, con diversas características y condiciones que las hacen muy atractivas a los nativos, visitantes, a los turistas nacionales e internacionales. La gran cantidad de platos, una gastronomía sin precedentes. El rico pescado y otras especies del mar, combinados con el gusto, con la calidad de nuestros chefs, logrando excelentes combinaciones, pasando desde la tradicional empanada, una pizza, el rico hervido de pescado, hasta una suculenta paella, además de pastas, ensaladas y los dulces ni hablar. El emprendimiento de nuestra gente hace que cada bocadillo sea muy apetitoso.

En hoteles, su estructura con un gran diseño externo e interno, son muy acogedores. Posadas y casas vacacionales, dotadas de las condiciones mínimas para descansar, disfrutar en familia, con amigos. Estructura hotelera de cinco estrellas, con todos los servicios, cerca de todo, buena vialidad, que convierten a este destino en único en el Caribe.

La pesca, el trabajo en el mar, es admirable. Los paseos en lanchas, yates, catamaranes, la vida en el mar, es espectacular con ese inmenso azul que contrasta con el cielo. Es relajante leer un libro en la orilla de playa, y almorzar con vista al mar. Por otra parte, tenemos el clima de montaña que se puede respirar en La Sierra, los cerros de Macano, inspiradores de músicos, poetas y escritores; esa inmensa riqueza, toda esa bondad para el disfrute de adultos y niños. Las noches de discotecas, casinos, las celebraciones en lugares cerrados y ferias artesanales, son muestra de lo que tenemos.

Cada pueblo, cada comunidad tiene una pequeña iglesia, un Santo, una imagen, un Patrono, a quien adorar, a quien invocar. Festividades religiosas, iglesias, castillos, historia. Riqueza musical, galerones, polos, inspiración permanente de nuestros cultores, danzas, bailes populares, esa rica cultura que se combina con lo natural, con la hospitalidad, con el calor de nuestros pobladores, todo eso, y muchas cosas más hacen de Margarita un Paraíso, un paraíso para el turismo…Descúbralas.