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n nuestra tierra de extraordinaria belleza y gracia, Margarita, la devoción a la Virgen del Valle, nos viene desde muy lejos. Unos se atreven a señalar que desde que los primeros pobladores de Cubagua, trajeron la imagen desde España, ya la Patrona de Oriente velaba por los indios guaiqueríes que habitaban por estos lares, aunque claro ya por los años de 1942, luego de que un maremoto destruyera la Ciudad de Nueva Cádiz, la reina de los pescadores se instaló definitivamente por los predios del Valle del Espíritu Santo.

Desde aquellas épocas es mucha la fe y la querencia del pueblo que ha corrido a lo largo y ancho de Margarita. Son muchos lo que han leído sobre sus milagros en nuestra tierra. Ciertos cronistas e historiadores han dedicado su verbo para resaltar los prodigios, como por ejemplo el Milagro de la Perla, y de cuando la Virgen fue sacada en procesión hacia a La Asunción en vista de la gran sequía que azotaba a la isla y el cielo fue dibujando inefables nubes y cayó un aguacero que refrescó los campos y que más adelante hizo que no se perdiera la cosecha de aquellos creyentes agricultores.

Por eso es incontable la cantidad de fervientes que año tras año, cada 8 de septiembre, se dan cita al lugar para rendirle pleitesía a la Patrona de Oriente y Diosa de los marineros, que luce ese día sus mejores galas, y es tal su majestuosidad que muchos afirman que a veces se ve contenta, aunque en ocasiones luce triste de acuerdo a los tiempos que se han vivido.

Pero en los últimos tiempos la afluencia de propios y visitantes se ha reducido y no porque haya disminuido la fe y la devoción por la Virgen del Valle, sino que ahora casi todos los pueblos tienen su imagen y también algunos pobladores y cada quien le rinde tributo a la Patrona de Oriente, entre rezos, música y compartir con vecinos y amigos, ese día, ese gran día, que es el día de la Virgen del Valle, no sólo en nuestro estado sino en toda Venezuela, porque en cada rincón del país un margariteño ha llevado ahí su imagen y su creencia cristiana.

Por eso en la actualidad podemos decir que en Margarita, aparte de la preciosa imagen que está en el Valle del Espíritu Santo, hay muchas vírgenes, pero en cada pueblo, en cada hogar y en cada persona, hay una sola devoción, por nuestra Virgencita del Valle. Salve reina y protégenos del mal. Amén.


Lcdo. Emigdio Malaver