Eventos escolares y ferias gastronómicas han motivado su relanzamiento y aprovechamiento como suplemento en la dieta de nativos y visitantes; así como el conocimiento de este fruto de abundante presencia en la Isla. Las generaciones pasadas lo emplearon con mucha frecuencia en distintos platos, importancia que ha cobrado fuerza nuevamente en estos días.

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a presencia de este este fruto, y de la planta de Pandelaño o Pan de Año, se remonta a la época de la colonia, desde hace muchos años nuestros antepasados vivieron disfrutando de la presencia de este fruto en la dieta de muchas familias. La planta era muy común en las generaciones pasadas, así como su fruto. En los últimos años las nuevas generaciones en esa búsqueda por presentar trabajos, ha llevado a que la investigación produzca un relanzamiento del Pan de Año, o Pandelaño. También en ese camino de buscar alternativas de consumo; ha hecho que se direccionen las miradas hacia al Pan de Año.

Su nombre al parecer está ligado a que cada año se produce la cosecha, y falta del pan de trigo, en aquellos años difíciles, las poblaciones que hacían uso de él lo “bautizaron”, con el nombre de Pandelaño, ya que su ciclo reproductivo, su presencia es anualmente y suplía la presencia del tradicional pan de trigo. En otras regiones del país se le llama Frutepan, pan de todo el año, pan de ñame, tupan o pan de palo.

La planta de Pan de Año, o Pandelaño, se siembra con relativa facilidad, crece con una altura que supera los cinco metros, de tronco grueso y de hojas anchas. Su fruto es redondo, comestible, preferiblemente cuando está bien “pintón”, cuando su coloración cambia de verde oscuro, fuerte, a un amarillento, verde claro, a amarillo. Su peso pude exceder los dos kilos, a veces se le consigue más pequeño. Es una planta que crece en ambiente fresco, en lugares húmedos, requiere de abundante agua. Se ha adaptado con facilidad a las condiciones margariteñas.

En Margarita se le consigue con mucha facilidad y abundancia en el Valle de Santa Lucía, -La Asunción-, en la vía a La Sierra, y en- El Valle de La Margarita-, en El Valle del Espíritu Santo. Así como en otros lugares: Antolín del Campo, Pampatar, En Tacarigua, y San Juan Bautista.

El Pan de Año, como lo prefiera

La forma más común es comerlo una vez que se ha sancochado, en trozos, que se someten a alta temperaturas y luego se sirve, bien calientico, solo o con mantequilla, y un punto de sal, si es de su agrado. También como contorno en la parrilla, con el pescado salado, o frito, en hervidos, o también fritos en tajadas. Hay quienes sostienen que los tostones de Pandelaño superan a los de plátano. Otros de los usos que tiene el Pan de Año, es como Chicha. La Chichapan, trabajo de investigación de nuestra hija, María Natividad Cardona Pereira; su presentación, detalles de elaboración y consumo recibió grandes elogios en su oportunidad. Chicha a base de Pan de Año. También son muy famosos los dulces a base de la flor de Pan de Año, y el dulce del propio Pan de Año, así como los buñuelos.

El Pan de Año ha sido objeto de ferias gastronómicas, en La Asunción, ciudad capital, se desarrolla la feria del Pan de Año, en el marco de las festividades en honor a Nuestra Señora de La Asunción, con música tradicional, presentación de grupos culturales, exposiciones y degustación de platos a base de Pan de Año, todo como contribución a preservar esa cultura margariteña, y dar a conocer aún más las propiedades, ventajas que tiene este importante fruto, sobre todo en estos tiempos cuando son tan escasos los rubros agrícolas y muy costosos los productos de la dieta básica.