Edición Marzo | Abril | Mayo 2018

¡Gracias a Dios, la naturaleza es muy sabia!

Post Thumb

"Coman sardinas", invitación que cada día está más vigente. Los mangos, también han multiplicado su valor y preferencia; dos grandes aliados de la alimentación

N

o es un secreto, los meses difíciles que vive la población venezolana, aquí en Nueva Esparta, la condición insular hace que esa crisis se sienta también con gran fuerza en los sectores más humildes, en todos; porque nos hemos confundido en una sola clase, el hambre pega, la escasez de productos se siente en los hogares, en muchos anaqueles vacíos, y en otros lo poco que se encuentra, los bajos salarios no alcanzan para comprar esos alimentos, para lograr los productos básicos: hay hambre en nuestra gente, no estamos comiendo bien.

Pero siempre hay un Dios, y la naturaleza es, y siempre ha sido muy sabia, al dotarnos de recursos que el hombre ha ido aprovechando de acuerdo a las circunstancias, a los tiempos que les toca vivir, a las circunstancias que le toca enfrentar. La familia margariteña, la gran mayoría repito, de pocos recursos ha tenido que refugiarse en el consumo de sardinas, en esa especie que la naturaleza nos da en ciertas épocas del año, que abunda en nuestras costas. El consumo de sardinas ha aumentado, es uno de los rubros más económicos; en un tiempo se regalaba, pero ahora un kilo está por los 10.000 y 12 mil bolívares, la consumimos en todas sus modalidades. La sardina se ha convertido en una "invitada" permanente en la mesa. Ya no esperamos que nos digan "coman sardina".

Gracias a Dios, y a la naturaleza y coincidencialmente cuando se decreta la veda de la sardina, aparecen los mangos; la producción de esta fruta con múltiples propiedades ha sido la "otra tabla de salvación", cuando el estómago reclama comida, buscamos saciar esa inquietud tan vital con los mangos. La población de El Valle del Espíritu Santo, es testigo del "peregrinar" constante de personas de todas las edades con morrales, cestas, sacos, bolsas de todos los tamaños, y demás utensilios, listos para buscar en los árboles de mangos, en los diferentes terrenos los ansiados frutos. "Hay una invasión" de hermanos venidos de otras comunidades, esperanzados en lograr el codiciado fruto.

Mangos de cualquier tipo, de cualquier forma, en cualquier estado son buscados ansiosamente para clamar el hambre, para ser vendidos y lograr obtener una ayuda económica. Muchos son intercambiados por otros rubros. La idea es superar este momento, paliar la situación, gracias a la naturaleza que sigue siendo tan sabia.

A las sardinas popularmente se le ha denominados "las blue Jean", se emplean para todos, van con todo, se preparan de diferentes formas y se consumen a cualquier hora, se acompañan y preparan de cualquier forma, son la "reina de la cocina" actualmente. A los mangos también se les ha acuñado como: "los quita ruidos". Ambos la naturaleza nos está proveyendo en épocas distintas, en momentos apremiantes, en circunstancias realmente conmovedoras; por eso eternamente agradecidos a Dios, a la naturaleza, a la Virgen del Valle por esas bendiciones, expresadas en dotarnos a tiempo de abundante cantidad de sardinas, con los beneficios que se le han señalado, y a los mangos con una gran cantidad de propiedades, ambos al igual que hace años, ahora con mayor importancia forman parte de la dieta diaria de muchos hermanos para lograr paliar la difícil situación económica, alimentaria que padesemos. Se imagina usted amigo lector: ¿Qué sería de muchos de nosotros de no contar con las sardinas y los mangos?.

Post Thumb

Comentarios

Evianos tu comentario

Ir al PRINCIPIO