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Momentos importantes ha tenido que enfrentar el país: una situación realmente compleja por donde se le mire; dificultades que nos convocan a deponer aptitudes de ambos lados, a reflexionar en grande, porque se trata de echar andar el barco hacia puerto seguro. En esta embarcación, en esta gran nave llamada Venezuela, vamos todos y cualquier dificultad, siempre nos va a afectar. Se trata entonces de unir esfuerzos, de trabajar juntos, respetándose cada quien sus posiciones, argumentos. No se trata de pegar gritos, de subir el tono, de ver quien habla más duro, se trata de la familia venezolana, de todo un país. Está en juego el presente y futuro de muchas generaciones.

Somos bendecidos por la gran cantidad de recursos con los que contamos, la naturaleza privilegió este país, somos un territorio lleno de bondades, con un recurso inmenso NUESTRA GENTE, ese ciudadano que lucha, estudia, trabaja, que sufre, se esfuerza por lograr las cosas, lleno de sueños. Esa persona que no milita en un parido, que no marcha, que no tiene cargo público, pero que quiere que su familia eche hacia adelante, que desea seguridad, alimentos, vivienda, servicios públicos, esa persona que anhela un país donde nos aceptemos todos con errores y aciertos.

Margarita, Coche, Cubagua, nuestras islas, al igual que el resto del país, quiere paz, trabajo, desea la unión entre todos nosotros. Hay una inmensa mayoría que lo que desea es que aportemos soluciones. El final de año, este trimestre, es una ocasión para evaluar y planificar lo que en adelante puede ocurrir. Han pasado varios meses de disputa. La economía se ha afectado, se han afectado las actividades rutinarias en nuestro Estado. La lucha, “esa guerra”, entre hermanos debe llegar a su fin. Nueva Esparta y el país reclama: Unión, entendimiento, mucha cooperación. Nuestra economía, todas las actividades requieren de más esfuerzo, entrega. Es el momento de prepararnos para lo grande, de trabajar en equipo, cada quien en su área, con respeto, apegado a las Leyes vigentes, con la mayor consideración, el mejor propósito.

Al final del camino lo que se quiere es una mejor calidad de vida para todos, el mayor bienestar posible, y eso solo el Estado, el gobierno, el sector privado, público, solo no lo va a lograr, necesitamos un entendimiento, la mayor confianza, respeto, el mayor orden posible, para que todos podamos sentirnos orgullosos de lo que somos. Soñamos con un país próspero, con un Estado en constante crecimiento y desarrollo, con una calidad de vida para los de aquí, y los que nos eligen como destino. Contamos con la bendición y protección de nuestra Virgen del Valle, pongamos nosotros de nuestra parte. Naveguemos juntos, aportemos soluciones, y venceremos las tormentas, los obstáculos, llegaremos a puerto seguro.

¡Somos la misma gente!
Un cordial abrazo,
Lcdo. Rómulo Cardona
Editor-Director general