Hombres y Mujeres de prestigio 

Raquel González Lunar

 

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Isidro Spinetti

"La música es mi alma, mi esencia ..."

Este hombre, diminuto de tamaño, pero con una grandeza de espíritu, ha sido boxeador, gerente de Ipostel, músico, cantante. Actualmente está dedicado a su profesión de canto y técnica vocal y es uno de los patrimonios culturales vivientes del estado Nueva Esparta

"Impartir clases de música me fortalece el espíritu. La música es mi alma, es mi esencia, la llevo en todas partes, no puedo vivir sin ella y quiero trasmitírsela a los demás para que también sientan lo mismo".

Y es realmente expresiva la emotividad que refleja el rostro del profesor Isidro Spinetti cuando hace esta afirmación. A sus 69 años este hombre, diminuto de tamaño, pero con una admirable grandeza de espíritu y de sabiduría, continúa ofreciendo a la sociedad un aporte fundamental para su desarrollo. Por algo fue designado por el Ejecutivo del estado Nueva Esparta como Patrimonio Cultural Viviente.

"Todas las canciones son preferidas para mí. Soy compositor y puedo hacer desde música folklórica, popular, hasta clásica", expresa con sencillez, acotando que quizás esta vena artística le vino de su madre, que era oriunda de Florencia, Italia. "Mi papá sí era margariteño, hermano de Rafael Morao".

Isidro Vicente Spinetti nació en Irapa, estado Sucre, el 15 de mayo de 1934. Su educación primaria la hizo en la escuela Alejandro Ibarra de Carúpano y la secundaria en el liceo Simón Rodríguez de esa misma ciudad y en el liceo Briceño Méndez de El Tigre, estado Anzoátegui.

Tiene estudios de secretariado comercial en la academia Palomino de El Tigre; de Comunicaciones en la rama de Radiotelegrafía, telegrafía y radiotecnia, en el Instituto Caracas, y de Música en la rama de Pedagogía de Canto y Técnica Vocal, efectuados en la Academia Piero Caminitti de Caracas.

Está jubilado desde el año 1994 del Instituto Postal Telegráfico, Ipostel, ente en el cual ocupó la gerencia general en Nueva Esparta. "Hice unas cuantas vacaciones en Maracaibo, Mérida, Ciudad Bolívar y me dejaron un tiempo en Margarita, donde me quedé definitivamente. Me gustó la isla, me casé aquí, tuve dos hijos, uno ingeniero eléctrico, Heriberto, quien vive en Estados Unidos y pasó dos años en Japón, y el otro, Javier, ingeniero en Informática. A los dos también les gusta la música", relata.

Su vida fue de muchos sacrificios, porque mientras estaba en Caracas trabajaba en una fábrica de camisas de 7 de la mañana a 4 de la tarde; a las 5 estaba en la clase de canto y a las 7 de la noche en la de comunicaciones hasta las 11 de la noche. "Quien nada sacrifica a nada tiene derecho. Hice todo con amor, nunca me bebí un palo de ron, nunca me fumé un cigarro".

"El gallo del barrio"

Cuenta, para asombro nuestro, que también una parte de su existencia la dedicó al boxeo amateur, donde ganó "unas cuantas "peleítas", y luego pasó a la parte de entrenamiento, con éxito, ya que varios de los muchachos que formó, estando en El Tigre, quedaron campeones nacionales y centroamericanos y del Caribe.

"Cuando me fui a Caracas me metí en el gimnasio. Uno tenía que defenderse, porque Caracas casi siempre ha sido así (peligrosa). Uno se metía en los barrios y tenía que caerse a puños para que lo respetaran. Pero antes de eso, cuando era pequeño, a Carúpano llegaron unos boxeadores profesionales, quienes me pedían que les ayudara, y yo lo hice y aprendí mucho. Lo hice por defensa, por ser "el gallo del barrio", sonríe al recordar.

"La puerta de la fama" le abrió el camino

Isidro Spinetti aprendió a tocar guitarra en El Tigre, con unos ingleses que estaban allí, "pero luego se apareció Rosita Flores, la que hizo de Mamá Dolores en el Derecho de Nacer, y me fui con ella y con los dos músicos con quienes trabajaba y estuve casi cuatro meses cantando por Ciudad Bolívar, haciendo espectáculos. Eso quedó dentro de mí y cuando llegué a Caracas decidí seguir en ese camino. Me gané después el concurso televisivo La Puerta de la Fama y me dieron una beca para estudiar canto".

Se desempeñó como profesor de teoría y solfeo, cuatro y guitarra en la Escuela Inocente Carreño; además de profesor de instrumentos de cuerda, instructor de canto coral y clásico, y director en la Escuela de Folklore, teatro, títeres e instrumentos musicales Modesta Bor, hasta el año 94, cuando lo jubilaron de Ipostel y entonces decidió constituir la Escuela de Canto Popular y Clásico Isidro Spinetti, que funciona en su residencia familiar, ubicada en la calle Milano de Porlamar, donde él es profesor.

Ha impartido conocimientos a muchísimos cantantes, como Gerardo Reyes, a quien considera uno de sus mejores alumnos (y quien también nos acompañó en la entrevista), Luis Mesa, ganador de la voz liceísta nacional, Ibrahím Bracho, Claudio Noriega, Cecilia Gil, Nora Cardona, Antonieta y muchos otros, incluyendo a los integrantes del Orfeón Nueva Esparta y al pequeño José Francisco Oliveros, el pequeño margariteño vencedor de ¿Cuánto vale el show infantil?.

"Son cualidades que están dentro de nosotros mismos y hay el instante preciso cuando vienen saliendo, rodando, buscando su derrotero...". Señaló que ha recibido numerosos reconocimientos que le llenan en el fondo, pero no como para andar con ínfulas.

Entre algunas de las anécdotas de su vida, reseña: "Me inscribí en unos estudios esotéricos y el maestro decía que quien más adelantaba era yo. Cuando los demás preguntaron: ¿Por qué, si él sólo tiene 7 años y nosotros 14?. Y el maestro contestó: Porque él es músico y todo el espacio es sonido. Después tuve que darle también a ellos clases de música".

La trayectoria del profesor Isidro Spinetti es, sin duda, muy amplia e interesante. Es posible que nos falten datos por reseñar y pedimos disculpas si es así, pero de lo que sí estamos seguros es que su voluntad y su pasión por la música harán cada vez más insuficientes las páginas destinadas a hablar de él. Gracias profesor por dedicarnos su tiempo, y a Gerardo por sus hermosas interpretaciones.

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