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Carmen Rodríguez -(La Chiripita)-

Enfrentando la vida con mucha chispa

*Es un personaje muy popular en Las Cabreras, apreciada por todos en Margarita, la lotería de animalitos, es su vida y sus amigos y amigas, su razón de ser

Muy temprano acudí a la cita a raíz, del comentario de uno de sus hijos, Alexis, quien me habló acerca del homenaje que le iban a hacer a su mamá con motivo de los 65 años de vida. Inmediatamente le pregunté sobre el personaje, cuando me dijo que era muy querida en Las Cabreras, no dudé en ponerme de acuerdo con él, para conversar con ella, conocerla y hacerle llegar las impresiones acerca de esta mujer nacida en Las Cabreras, Municipio Marcano. Pequeña en estatura , pero con un corazón grande, con una sonrisa y una alegría a flor de piel, pregunté llegando a Las Cabreras, ¿dónde vive "Camuchita"?, inmediatamente los lugareños, "La Chiripita", vive allá adelante, donde está aquél kiosco azul. Cuando observé a la señora venir, le pregunté, ¿usted es Camuchita?, si me dijo. Inmediatamente iniciamos la conversación. ¿Usted es la popular Carmencita? Sí la misma "Chiripita".

Pero yo la hacía una mujer mayor. Mijo respondió "tengo 65 años, pero como si nada, mí espíritu está muy joven, tomarían muchas sentirse como me siento yo. No paro todo el día, en la casa , en la calle, visitando a los vecinos, ofreciéndole la lotería, haciendo los oficios en el hogar". Pero luce muy joven, no parece que haya tenido 7 hijos: Alexis, Ángela, Carmen, Gabriel, Juancarlos, Víctor y Laura, producto de la unión, con Gabriel Rodríguez, ya fallecido.

Doña, Carmen Rodríguez, nació en Las Cabreras, Municipio Marcano, el 7 de marzo de 1939, por ese motivo, sus siete hijos, los 25 nietos y los 5 bisnietos, le prepararon tremendo bonche, en el Centro Social, Cultural y Deportivo Las Cabreras. Se cursaron invitaciones para doscientas personas, todos amigos de la "Chiripita". Al momento de la conversación ella, se sentía algo preocupada porque seguro iban a faltar sillas, se quedarían por fuera muchos invitados, y muchos de sus hijos hasta pensaron en hacer la fiesta en la calle, para que todos sus amigos, vecinos, lo disfrutaran

La infancia

Desde los 10 años está metida en la lucha, en el trabajo diario, no tuvo infancia, los pocos juguetes de aquella época eran de piedras, jugaba con muñecas de piedra, las empanadas, arepitas de charco, unos cardones pelados, puestos en un plato, eran la venta de pescado, el dinero sencillo, era una pequeña lata de sardinas, con conchas de chipichipi. Sus zapatillas eran unas alpargatas, con concha de guatapanare, para hacerla sentir con tacones. Una infancia marcada por el sacrificio, por el ambiente sano, una ilusión totalmente diferente. Nos afirma que la niñez, la juventud de hoy es afortunada todo lo tiene. Pero las drogas, los vicios están acabando con ese sector importante de la población. Ella, "Camuchita", o la "Chiripita", tenía que caminar mucho para buscar agua y leña, para venderla por tres reales, y así poder comprar café, leche y papelón. Desde muy joven está trabajando, pilando, haciendo arepas raspá, tejiendo crinejas, trabajando para levantar a sus hijos.

La lotería

Siempre le ha gustado jugar, lleva mas de 40 años metida en ese mundo, la venta de loterías de animalitos, le permiten caminar bastante, estar en forma, recorre todo el pueblo. Antes tenía que correr mucho para no ser alcanzada por la policía. Ahora es mas tranquila la cosa, aquí en Las Cabreras, en toda Margarita y Venezuela, la gente juega mucho. Ella, también le gusta el juego, cuando está "limpia", cuando pierde, es cuando su rostro alegre, su cara jovial cambia un poco, del resto no pierde la "chispa" Todos saben que cuando sale la Iguana, el 90, gana la "Chiripita", si no tiene al momento, le fían, ella también fía. Su casa, ubicada en la calle principal ha sido ampliada, su baldosa, es gracias a la lotería de Animalitos, ha tenido muchas satisfacciones con el juego. Gracias a esta empresa, con la cual ha mejorado su vivienda y ha logrado levantar a toda su familia. Ya los muchachos están grandes, me dicen que me quede tranquila, ellos me ayudan, pero a mí me gusta esto, nos dice.

La Chiripita

Ese apodo se lo colocó un doctor, que llegó a la comunidad de Las Cabreras, cuando ella estaba embarazada, el médico le dijo un día con mucho cariño, te pareces a una "chiripita preñada", desde ese momento, Doña Carmen Rodríguez, símbolo de la mujer trabajadora, de la madre luchadora, Carmencita, adoptó su otro nombre "La Chiripita". Mientras conversamos con ella, en el jardín de la casa, saludos iban y venían, " adios Chiripita", ¿cómo está la Chiripita?, y ella, risa y risa, alegre. Es un personaje muy querido. Juega bolas criollas, dominó, truco, canta galerón, aguinaldos, gaitas, improvisa como nadie, tiene esa chispa a flor de piel. Se siente joven , a pesar de sus 65 años, nos cuenta que su energía, su alegría viene de adentro, de su espíritu, se siente feliz, así. Un pedazo de pescado y una arepa, son sus comidas predilectas. Es la margariteña franca, tenaz, en sus palabras hay sinceridad. Ese hablar sin rebusque. Baila, y le gusta de vez en cuando su cervecita. La "Chiripita" no se pierde una fiesta de El Valle, desde muy temprano asiste al Valle del Espíritu Santo con sus amigas. Reconoce que no se cuida, sus hijos insisten en que debe bajar el trote, cuidarse más, y ella con una carcajada afirma que va a durar mínimo noventa años.

Así es Carmen Rodríguez, feliz, orgullosa de lo que hace, apreciada por todos en el Municipio Marcano, llena de amigas, con una hermosa familia. Representante el gentilicio neoespartano. Y para despedirnos, luego del saludo final, nos pregunta si nos gustaria un consomé de guacuco, de unos guacucuitos que le regalaron sus hijos, de los que buscaron para la fiesta. Nos devolvimos, allí mismo en el jardín, lo disfrutamos con la misma alegría y emoción que nos produjo el haberla conocido. El haber compartido con esta dama llena de energía, alegre, que disfruta todo lo que hace.

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